
Este fin de semana me estuve viendo Tron Ares, y la verdad es que me sorprendió un poco.
He de decir que tenía muchos reparos contra esta película, tanto por el protagonista, como por lo de estirar el chicle tan de moda en Jolibut. Aparte de las críticas funestas que ha tenido. Pero lo cierto es que no me ha parecido mala; dejando a un lado que es película palomitas, la historia está bien hilada. Y, aparte de alguna fantasiada (como que los personajes de videojuego mantengan sus poderes en el mundo real), es una bonita historia sobre inteligencia artificial y autoconsciencia. Ghost in the shell de Hacendado, sí, pero se deja ver.
Mención especial a la pedazo de BSO de Nine Inch Nails, por supuesto. Los señores Reznor y Ross sacan toda la artillería, y combinan los pasajes más industriales y machacones con piezas más intimistas, de esas que los fans de NIN apreciamos. Y es lo que vengo a dejar.